Cryptosolartech, minería de criptomonedas con sello ecológico en España
Los emprendedores Pablo Alonso, Jean Paul Ramirez y Alain Aguirre recaudan 60 millones para lanzar la primera ‘start-up’ española centrada en la producción de monedas virtuales sostenibles

Producir monedas virtuales no es nada barato: la cantidad de energía que necesitan los servidores supone un gran coste que asumen los mineros. ¿Cómo se pueden reducir estos gastos? En Andalucía han encontrado una solución.
Cryptosolartech es una start-up malagueña lanzada por los emprendedores Jean Paul Ramirez, Pablo Alonso y Alain Aguirre que, como indica su nombre, une los conceptos de minería de criptomonedas y el ecologismo.
Los fundadores han diseñado un modelo de negocio con el que producirán energía solar gracias a plantas fotovoltaicas en Sevilla. Por motivos legales, la empresa Respira Energía comprará la energía producida por los paneles solares y la suministrará a la granja de minería. Su relación con Jean Paul Ramirez se especifica en un contrato de 15 años gracias al cual el gasto de los 3.000 servidoresinstalados en Málaga para llevar a cabo la producción de criptomonedas se reducirá a cero.
60 millones, 90 hectáreas y 3.800 metros cuadrados
Este engranaje se pondrá en marcha a partir de 2019, según el camino a seguir diseñado por los emprendedores. Por ahora, deben instalar y acondicionar las plantas fotovoltaicas. Para ello, la start-up ha adquirido 90 hectáreas de terreno en diferentes puntos de Sevilla: Marchena, Cantillana, Salteras, Palomares del Río y Alcalá de Guadaira. Las dos primeras ya están preparadas para funcionar y conseguir la energía necesaria para los equipos informáticos de la nave industrial recién adquirida en Málaga, de 3.800 metros cuadrados. La empresa no ha hecho público el precio de estas operaciones de adquisición de inmuebles, pero la cifra rondaría los 60 millones de euros.
Esta cantidad de dinero la captaron entre abril y agosto mediante una suerte de ronda de financiación. Cryptosolartech emitió 1.260 millones de tokens a modo de participación a un precio de entre 0,05 y 0,10 euros, de los que puso a la venta el 80%. Consiguieron vender cerca de 900.000.000, lo que se traduce en los 60 millones en cuestión. Una cifra que fuentes de la empresa consideran “muy positiva”, pues las previsiones se situaban entre 980.000 euros y 71 millones. “Ha sido una pasada”, dice Jean Paul Ramirez, que es parte del proyecto asesorando en comunicación. Gran parte de la inversión en la start-up proviene del fondo Montbrun PrivateCapital, que ha aportado el 80% de la financiación (unos 50 millones de euros).
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